Un premio que podría unir

Parece una ironía que este año el Premio Nobel de la Paz lo compartan dos personajes de países que desde su independencia en 1947 están en permanente situación de conflicto. En este panorama, la región de Cachemira es sólo un punto de disputa, además están en juego las diferencias religioso-culturales, siendo Pakistán principalmente musulmán, mientras que en la India, los musulmanes son sólo una minoría al lado de los hindúes. Pero aparte del conflicto que con cierta frecuencia es reavivado por intereses muy particulares, ambos países tienen más en común de lo que actualmente podamos pensar. Ambos países pertenecían hasta 1947 al Imperio Británico, hasta que Gran Bretaña decidió levantarse y abandonar ese barril de pólvora en el que el subcontinente amenazaba convertirse.
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