Una doctrina inútil

Hace algunas semanas, tres representantes de Naciones Unidas avisaron tras una visita conjunta a la República de Yemen de la situación que el país está atravesando. En un comunicado oficial informaron de las dos amenazas más importantes para la población civil: la erupción del cólera con unas 400.000 personas potencialmente contagiadas y 1.900 muertes hasta la fecha del comunicado, y la hambruna por las consecuencias de la guerra civil. Según el comunicado, 60 por ciento de la población no saben dónde van conseguir su próxima comida y 2.000.000 de niños se encuentran en un estado de aguda malnutrición. Ambos malos conducen a una muerte muy lenta. It’s a slow death, titulaba The New York Times en agosto.

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